Columna Política “El Francotirador”, Por José Cruz Delgado (09-IV-2023).- Después de los actos vandálicos que protagonizaron los comuneros de Arantepacua en días pasados en Morelia, además de lesionar a policías, ahora resulta que son unas blancas palomitas y se hacen las víctimas al quererse lavar las manos diciendo que en su marcha hubo infiltrados.

La verdad que a la sociedad moreliana le quieren ver la cara de tonta, pues en primer lugar, todos los de la comunidad se conocen perfectamente, y en segundo lugar, no fueron miles los que se manifestaron, así que no se quieran ahora hacerse las víctimas para evadir su responsabilidad en esos actos que fueron repudiados por las y los morelianos.
Ahora bien, si él Fiscal General del Estado, Adrián López Solís, es presuntamente uno de los responsables de la ejecución extrajudicial de cuatro comuneros como afirman ¿por qué no fueron a la fiscalía a hacer su desmadre? ¿por qué causar daños al patrimonio de terceros?
Según los comuneros, es lamentable que el funcionario declare ahora que las investigaciones no avanzan por culpa de las víctimas y lo acusan de mentiroso, además aseguran que nunca ha solicitado a la FGR atraer el caso.
La verdad que es un caso del fuero común y no del federal, al parecer están mal asesorados, y no se trata de defender al inepto Adrián López Solís, ya se sabe que es un inepto, pero cada cosa en su lugar.
El caso es que están pidiendo la cabeza del Fiscal y que se excuse de la investigación de los hechos para que la Fiscalía General de República atraiga la investigación pues “es una farsa que se manifieste en favor de que intervenga la FGR mientras que no se atreve a excusarse, lo retamos a debatirlo públicamente.
La impunidad es culpa del citado funcionario, acusaron en un comunicado por lo que exigen su destitución por ser responsable de graves violaciones a derechos humanos.
Ahora bien, si de impunidad y responsabilidad se trata, los actos vandálicos que realizaron se castigan con cárcel, así como las lesiones, sin embargo, no hubo ningún detenido, actuaron con plena impunidad y aún así se hacen las víctimas, porque para ellos si se aplica la ley es represión, al menos así lo consideran.
Lo peor del caso es que otro pésimo funcionario de nombre Carlos Torres Piña, de cierta manera justifica la violencia de los comuneros, pues les creyó que hubo personas infiltradas en su marcha, él mismo sabe que no es verdad lo de la infiltración, pero como anda buscando la candidatura al Senado pues no quiere quedar mal, mientras, que se joda Morelia.



