10 de marzo del 2026.- La Organización Mundial de la Salud expresó su profunda preocupación por los riesgos sanitarios derivados de los ataques a infraestructuras petroleras en Irán. Las autoridades iraníes han emitido alertas a la población para permanecer en interiores debido a la “lluvia negra” y la contaminación tóxica.

“La lluvia negra y la lluvia ácida que la acompaña son un peligro para la población, principalmente respiratorio. Los ataques a almacenes de petróleo han provocado una liberación masiva de hidrocarburos tóxicos, óxidos de azufre y compuestos nitrogenados en el aire. La lluvia mezclada con estos contaminantes sería extremadamente peligrosa, con fuertes propiedades ácidas que podrían causar quemaduras químicas en la piel y graves daños pulmonares”, advirtió Christian Lindmeier, portavoz de la OMS.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU señaló que estos ataques plantean serias dudas sobre el cumplimiento del derecho internacional humanitario. “El impacto previsible de estos ataques sobre los civiles y el medio ambiente plantea serias dudas sobre si se cumplieron las obligaciones de proporcionalidad y precaución. Estos ataques no parecen ser de uso exclusivamente militar“, declaró Ravina Shamdasani.




